La lista básica
- Recibos de sueldo, todos los que tengas.
- Contrato de trabajo o carta de ingreso.
- Carta o telegrama de despido, y los telegramas que se hayan intercambiado.
- La liquidación final o el recibo de egreso.
- Comprobantes de pago: transferencias y depósitos.
- Mensajes, mails y audios sobre horarios, tareas, pagos o el despido.
- Registros de horario: planillas, fotos, capturas.
- Constancias médicas, si hubo enfermedad o accidente.
Si no tenés recibos o contrato
Consultá igual. Hay otras pruebas posibles: transferencias, mensajes, fotos, testigos y tu historia laboral del BPS, donde podés ver qué aportes declaró tu empleador.
Cómo ordenarlos
- Sacá fotos nítidas o escaneá cada documento, sin cortes y con buena luz.
- Nombralos con la fecha, por ejemplo «recibo-marzo-2026».
- Armá una línea de tiempo con las fechas clave: ingreso, cambios, atrasos y despido.
- Hacé copias de respaldo de los mensajes y audios importantes.
- Mandanos todo por WhatsApp o por email.
Lo que no conviene hacer
- Entregar tus originales: enviá siempre copias.
- Borrar chats o audios, aunque parezcan menores.
- Ingresar a cuentas o sistemas de la empresa sin autorización para «buscar pruebas».
Con estos documentos ya podés avanzar en la revisión de tu liquidación o preparar la conciliación.
Esta información es orientativa y no reemplaza el asesoramiento legal sobre tu caso concreto. Las normas y los plazos pueden cambiar y cada situación tiene particularidades. Última revisión: septiembre de 2026.