Los siete pasos
- Pedí el despido por escrito. La carta o el telegrama de despido indica la fecha de egreso y la causa invocada, dos datos clave para tu caso.
- No firmes nada sin leerlo. Si te presentan un recibo de liquidación o una «renuncia», no firmes en el momento. Pedí una copia y tomate tiempo. Si firmás, podés aclarar que recibís «a cuenta» o «sin conformidad».
- Juntá tus documentos: recibos, contrato, mensajes. Acá está la lista completa.
- Anotá lo que pasó. Escribí, con fechas, cómo fue el despido, quién te lo comunicó, qué te dijeron y si hubo testigos. Guardá mensajes y mails.
- Revisá tu liquidación. Usá la calculadora y la guía para revisarla para ver si están todos los rubros.
- Averiguá por el seguro de paro. Independientemente del reclamo, consultá en el BPS si te corresponde el subsidio por desempleo y qué requisitos tiene. Es un trámite aparte del reclamo laboral.
- Consultá a un abogado laboral cuanto antes. Los reclamos laborales tienen plazos de prescripción y, con el tiempo, se pierden pruebas. Una consulta a tiempo te permite saber si te pagaron lo correcto y qué camino conviene.
Lo que conviene evitar
- Firmar conformidad total sin revisar los rubros.
- Borrar mensajes o conversaciones con el empleador.
- Esperar meses «a ver si se arregla».
- Aceptar un acuerdo verbal sin dejar nada por escrito.
Qué pasa después
Si la liquidación está bien y te la pagan, se termina ahí. Si hay diferencias, se intima al empleador por escrito y se busca un acuerdo. Si no lo hay, el siguiente paso es la conciliación en el Ministerio de Trabajo, que es obligatoria antes de un juicio laboral. Podés leer más sobre el despido sin causa y lo que te corresponde cobrar.
Esta información es orientativa y no reemplaza el asesoramiento legal sobre tu caso concreto. Las normas y los plazos pueden cambiar y cada situación tiene particularidades. Última revisión: septiembre de 2026.